En el aula
Clase interactiva: la primera pregunta decide qué voy a enseñar ese día
Antes de empezar pregunto qué sabe el grupo. Cuando el 75 % dijo que nunca había usado IA en Excel, la clase que tenía preparada dejó de servir.
Aquí escribo lo que me ha pasado facilitando talleres, con comités de doce personas y con auditorios de quinientas: lo que falló, lo que fui arreglando a mano y, a veces, la herramienta que terminé construyendo para dejar de arreglarlo a mano. Cuando hablo de Kai Interact lo digo con el sesgo de quien la hizo.
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En el aula
Antes de empezar pregunto qué sabe el grupo. Cuando el 75 % dijo que nunca había usado IA en Excel, la clase que tenía preparada dejó de servir.
Leer la sala
El desacuerdo tiene varias formas: dividido, empatado, disperso y frágil. Cada una pide algo distinto, y confundirlas fuerza consensos que no existen.
Grupos grandes
Lo que cambia cuando 350 personas contestan desde el celular, y los fallos que se repiten: el QR que no leen, el sótano sin señal y el que vuelve tarde.
Grupos grandes
Un taller híbrido tiene dos salas aunque la invitación diga una. Lo que aprendí para que los conectados también construyan y no solo miren.
Priorizar
Una matriz de esfuerzo contra potencial ordena la conversación, pero no decide. Cuándo alcanza el cuadrante y cuándo hace falta un presupuesto o duelos.
Priorizar
Las ideas salen siempre. Lo difícil son los diez minutos siguientes, cuando sesenta post-its tienen que volverse cinco opciones para calificar sin parar el taller.
Cerrar el taller
Mis primeros talleres terminaban en una foto de la pared. Lo que aprendí a dejar en su lugar: acuerdos con dueño, la evidencia de cada uno y lo que no escogimos.
Leer la sala
En un comité todos están de acuerdo hasta que votan en anónimo. Por qué el promedio esconde la pelea, y tres cosas que hago distinto cuando facilito con directivos.
Cada tanto escribimos sobre método de facilitación y sobre lo que cambia en el producto. Sin ruido, y te das de baja cuando quieras.